Historias sin respuesta

Maneras de escuchar. Supongo que existe en algún lugar esa frecuencia a la que determinados sonidos dejan de oírse, en la que sus tonos se pierden, se pierden su intensidad, su duración, se pierde su timbre. Un lugar en donde las palabras dejan de escucharse. Y una palabra llama a otra sin que nadie responda.

Hola.
Aquí estoy.
Esta es mi historia.
Y al otro lado el silencio.

Hay personas que cuentan su historia y al otro lado nadie responde. Podríamos decir que son la mayoría, que quizás el 99% de las historias son silencio, no hay timbre, no hay tono, no hay ritmo. Inventario de palabras sin respuesta.

Una se pregunta por qué suena entonces tanto ruido. Un 1% de estridencias que retumban en sonido. Sonido de ida y vuelta que se ríe, parlotea, amenaza, insulta, acobarda, engaña, duele, empuja, arrincona, mata.

Maneras de matar. Hablar para hacer ruido. Callar para dejar espacio al silencio. Existe un lugar donde la gente se muere antes de poder contar su historia. Lugares en los que las palabras del 1% callan al 99% de las historias que tendrían que ser escuchadas. Palabras que nunca encuentran respuesta. Palabras que matan.

Hola.
Aquí estoy.
Esta es mi historia.
Y al otro lado a nadie le importa.

Alrededor de 20.000 migrantes centroamericanos desaparecen anualmente en México en su camino hacia la frontera con EE.UU.

Sus historias son silencio.

 

 

 

 

Anuncios

One comment

Submit a comment

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s